Saber un poquito más

Saber un poquito más

Saber un poquito más

Desde mi espacio deseo transmitiros el entusiasmo por un estilo de vida saludable. ¿Cómo? Hablando de la naturaleza de los ingredientes contenidos en los productos que usamos a diario, bien sea para aplicar en la piel, para oler o para comer.

De lo vital que es que pensemos en aquello que decidimos comprar y llevar a nuestro hogar.

Pero para saber si estoy escogiendo bien o no el producto que dejo que forme parte de mi vida, antes debo tener interés en conocer qué quieren decir esos ingredientes que no conozco y doy por sentado que si están es porque son saludables. ¿Eso es lo que crees? Pues eso creía yo, hace mucho. Hasta que un día empecé a mirar y a cada cual más distinto. Listas largas de ingredientes, cuando lo que yo compro es jabón dulce! Y miro el porcentaje y sólo hay un 55 %! Pero entonces el otro 45%, que nos comemos ¿ qué es? Pues hay numerosas datos que hablan de componentes peligrosos, dudosos y  perjudiciales si se exceden de un porcentaje por cantidad asimilada.  Y no se trata de hablar de lo que yo creo ni de opiniones personales, sino de la información con la que me estoy encontrando y que invito a que busquéis y comprobéis.

Aditivos a evitar, diferencias entre perfumes sintéticos y perfumes naturales, en qué repercuten uno u otro, etc.

Si te  preguntaste si es importante embarcarse a saber reconocer los que no nos convienen en absoluto, te diré que Sí, rotundamente.

A diario nuestro organismo recibe ingredientes utilizados como aditivos tales como; conservantes, colorantes, espesantes, acidulantes,…  y procedentes de diversas fuentes. En alimentación los identificamos con la letra E- seguida de unas cifras, habitualmente, y en productos para la piel, se denominan con las siglas CI- seguida de otra numeración generalmente, aunque también es habitual que un mismo elemento se pueda denominar de varias maneras distintas. Y como en todo, los hay unos mejores que otros.

Desde mi canal voy a intentar que podáis elegir mejor, para minimizar riesgos, y convertirnos en personas más conscientes con lo que compramos. Porque, qué duda cabe que la salud no tiene precio. Y no es válido pensar que  por ser más caro, es un producto más alejado de componentes perjudiciales. SIEMPRE HAY QUE LEER.  Y con hacer una foto a los ingredientes con el zoom de la cámara vemos muy bien la letra pequeña.

Siempre hay alterativas. Y si dejamos de elegir una cosa para coger la otra más saludable, tened por seguro que entre todos, estamos promoviendo un mercado más cercano con ingredientes más seguros donde se contemple que en la realidad lo que cuenta es la suma total de exposición al aditivo y no solamente por producto final.  Y confío que en algún momento se dejen de utilizar muchos de ellos por el riesgo de ser expuesto al mismo aditivo varias veces al día, semanas, meses.

Y es que,  si contemplamos la alimentación como un modo de nutrir nuestro organismo para que sus funciones vitales funcionen como un reloj, no es menos desdeñable contemplar que todo lo que ponemos en la piel, un porcentaje elevado pasa a nuestro torrente sanguíneo de la misma manera que todo aquello que inhalamos pasa, a través de los pulmones, igualmente al torrente sanguíneo.

Así,  por ejemplo, no es de extrañar que muchas rinitis sean causadas por inhalar constantemente ricos aromas sintéticos, ambientadores para el hogar, el coche, perfumes, colonias,.. que incluso afectan al sistema digestivo, pues la mucosidad tendemos a tragarla en muchas ocasiones,  y luego sentimos angustia y malestar.

Hablo bajo mi experiencia y la instrucción de libros y médicos y terapeutas que han pasado por mi vida. Después de todo ello, llegó un día que desperté a todo esto. Y me di cuenta que es importante saber para poder elegir. Porque cuando enfermas y te enteras que todo lo que estabas comiendo o poniéndote en la piel no debiste de haberlo ni probado, ese día despiertas de golpe para no contribuir más a dañar el que nos ha de llevar de aquí para allá todos los días de nuestra vida.

¡Y cómo no! cuidar el cuerpo es tener presente que hay que cuidar nuestra forma de pensar, nuestra forma de vivir las emociones y nuestra forma de disfrutar de la vida y cargarnos las pilas!  Porque todos los sentimientos y emociones los soportan nuestros cuerpos. Si son positivas nos fortalecen pero si son negativas, y se enquistan nos enferman.

Así conoce tu entorno, y conócete a ti mismo. ¡No te ignores!

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